“La reglamentación de la biotecnología agrícola basada en principios científicos contribuye al libre comercio de aplicaciones biotecnológicas inocuas y al uso apropiado de esta tecnología para promover el desarrollo, declara Alan Larson, subsecretario de Estado de Asuntos Económicos, Empresariales y Agrícolas. Larson añade que la biotecnología, una de las más prometedoras tecnologías de nuestro tiempo, es demasiado importante para la futura prosperidad del mundo para que se la pueda pasar por alto “.